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viernes, 1 de julio de 2016

El kart que me dieron no iba demasiado bien (todo lo contrario). Soy de constitución física más bien grandote (digamos que “no soy de los que pasa por debajo de la puerta”), y reconozco que el hecho de que mi kart se quedara asfixiado en las cuestas me hizo sopesar empezar a comer y cenar única y exclusivamente lechuga todos los días. Además Jose y Fernando son dos cracks corriendo en kart: en un plazo de 10 minutos me doblaron varias veces. En mi defensa diré que mi kart debía tener efectivamente un problema. Íbamos con los hijos, e hice otro turno en otro kart con dos plazas, adaptado para poder montarte con un niño. Y éste último kart iba más rápido que el primero (abstenerse de hacer la bromita de que fue gracias a mi hijo 😉 ).
Afortunadamente, la vida te concede segundas oportunidades. Hace un mes, con motivo de su cumpleaños, Jose nos propuso a unos amigos reservar el circuito y pasar un buen rato. Todos mis mecanismos mentales de defensa saltaron al unísono: miedo a repetir el rídiculo (no conocía a la mayoría de la gente), complejos varios, etcétera etcétera etcétera. Pero era una ocasión especial para José Manuel (un gran tipo y un gran amigo) así que tragué saliva y dije que adelante (le recordé el episodio anterior, para que no tuviera demasiadas altas expectativas, y comprendiera mis pequeñas reticencias).
No voy a enrollarme más. Lo pasé fenomenal. Disfruté como un enano e incluso quedé “en la zona noble de la clasificación”, de mitad para arriba. Y no fue por azar.

Lo que aprendí/recordé

Ser objetivos para vencer temores y complejos

Que una vez fuera mal, no quiere decir que siempre vaya a ser así. Yo no soy especialmente habilidoso pero, siendo objetivos, los problemas de la primera vez fueron, en gran medida, un coche en malas condiciones y un miedo excesivo conduciendo, que me hacía tomar demasiadas precauciones, como coger las curvas demasiado despacio. Era altamente improbable que me volvieran a dar un coche malo (es un sitio de garantías). Además, a poco que lo pienses, puedes chocar, salirte del circuito, sí. Pero los karts son muy bajos y por tanto muy estables . ¡Es absurdo pensar que vas a volcar o partirte el alma! No hace falta ser físico para saberlo, pero pensarlo siendo físico … Así que, lo primero:
  • Confianza en los medios (el coche)
  • ¡Fuera los miedos irracionales!

Fuera el miedo al fracaso

En línea con lo anterior, muchas veces no hacemos las cosas por el miedo a hacer el ridículo. En mi caso era absurdo: el objetivo era pasar una buena tarde con unos amigos. No era una competición. Si hubiera sucedido lo de la primera vez, pues nos reímos todos un poco y mejor que mejor.
No podemos dejar que el miedo al ridículo, al fracaso, nos impida hacer cosas en la vida, en el trabajo. Hay que fijarse únicamente en las consecuencias. Si son realmente malas (deterioro de la imagen, pérdidas económicas, un despido…) entonces sí que hay que sopesarlo dos veces. Pero no siempre es así, y conviene meditar sobre esto antes de decir que no a algo.

Asumir riesgos y experimentar

Una vez que llegué a la sesuda conclusión de que no me iba a partir la cabeza, mejor que repasar las ecuaciones físicas del asunto, pisar acelerador y adelante. Y, efectivamente, no hace falta coger las curvas a velocidad abuela con bastón. Las leyes de la física no están equivocadas. Estaba 99% 🙂 convencido de que nada malo me podía pasar, aun saliéndome de la curva o chocando con las neumáticos que rodean el circuito.
Yo no cogería un Fórmula 1 y me pondría a 300 km/h el primer día, sin levantar el pie del acelerador en las curvas. La lógica juega a mi favor. Pero en caso de los karts es distinto. Puedes asumir riesgos controlados, sin temor a que pase nada malo. ¡Y disfrutar!

Cuantificar

Queramos reconocerlo o no, todos tenemos un lado friki. En mi caso, por deformación profesional, grabé la trayectoria de la carrera con el GPS de mi móvil. Y eso me permitió ver algunas estadísticas. Para empezar, no fui a efectivamente a 300 km/h 🙂 La velocidad media fue de unos 44 km/h (en mi caso), siendo la máxima de 54 km/h. No es para despeinarse (y menos en mi caso).
Tener datos nos ayuda a conocer mejor las situaciones, y a ponerlas en contexto y relativizarlas, todo esto fundamental para tomar decisiones acertadas antes, durante y después.

Al margen de esto, llevo mi recorrido grabado en el móvil, lo puedo ver en Google Earth, y recordar de vez en cuando lo bien que lo pasamos.

¡Diversión!

El sentido del humor, la capacidad de disfrutar y divertirse, son fundamentales en cualquier parcela de nuestra vida, y también del trabajo. Hay que disfrutar con lo que uno hace. Nosotros pasamos una tarde estupenda, haciendo tres tandas (entrenamiento, clasificación y carrera), y comentando y riéndonos entre unas y otras. Es parte de la jornada.
En el trabajo, estar 8 horas (mínimo) en la oficina y no tratar de poner las dosis adecuadas de sentido del humor y diversión, va en contra de todos: de los equipos humanos y de los objetivos del proyecto.

Conclusiones

No es que a estas alturas de la vida uno descubra todo lo anterior. Pero, como apuntaba antes, hacer autocrítica de las cosas que nos preocupan o han salido mal,  y tratar de sacar, o refrescar, lecciones aprendidas, resulta fundamental.
Por lo demás, recuerda:
  • Vence tus temores y complejos. Analiza sus motivos, puede que sean infundados.
  • Asume riesgos (¡controlados!)
  • No dejes todo a la subjetividad, ¡mide, cuantifica lo que puedas!
Y, sobretodo, diviértete y disfruta de la vida. Y de la compañía de tu familia y tus amigos.
¡Gracias por leerme y hasta la próxima entrada!

miércoles, 11 de mayo de 2016

como manejar el karts

Este artículo te enseñará las bases, si estás empezando a aprender a manejar tu primer go kart o si estás esperando ganar tu primera carrera de go karts. Ya sea que quieras empezar con un pasa tiempo, manejar mejor o sólo quieras llegar en primer lugar, ¡esta es la guía máxima para los go karts a pequeña escala.
1
Elige un carro rápido. Si estás eligiendo de entre carros que parecen ser idénticos, busca el carro con llantas más frescas o el carro que ese día haya ganado carreras previas en la pista.
2
Toma las curvas despacio y sal de las curvas rápido. Este sencillo consejo es la lección más importante para manejar rápido un go kart. Ganar una carrera de go karts se trata de mantener la velocidad durante toda la carrera.
3
Sé gentil. Puede que creas que eres genial por pisar el acelerador, pero derrapar y dar tirones sólo te hace ir más lento. Acelera y frena suavemente para mantener la velocidad e ir más rápido durante toda la pista.
4
Planea tu ruta, una ruta amplia te ayudará a mantener la velocidad. Por ejemplo, cuando estás tomando una curva hacia la izquierda debes permanecer al lado derecho y cortar por el ápice, después debes volver a la derecha de nuevo. Para tomar una curva hacia la derecha debes hacer lo contrario.
  • Cuando estás aprendiendo puede ayudar el seguir, tan parecido como sea posible, el trayecto de un conductor rápido.

  • 5Evita derrapar en las vueltas. Derrapar e ir a la deriva puede parecer genial, pero de hecho no son técnicas para ir rápido para un principiante o para un conductor inmediato.
    • Frena al final de la recta, antes de entrar a la curva. Si comienzas a frenar durante la curva, te derraparás.
    • Controla el agarre de tu llanta delantera. Si tus llantas delanteras permanecen bajo control, tu carro estará en donde quieres que esté. Puede estar bien dejar que las llantas de atrás derrapen un poco.
    • 6
      Cronometra tu pasada con cuidado. No pases cuando haya el riesgo de terminar volteado.
    • 7
      No choques con la gente, puede parecer obvio, pero es un error fácil de cometer en una pista de go karts llena. Además de que en la mayoría de las pistas de go karts te pedirán que te vayas si lo haces repetidamente
    • 8
      Conoce la pista y su historia. Si das una vuelta sin chocar, entonces acelera un poco más y puede que ganes algunos segundos; pero baja la velocidad un poco si chocas. Además, aprender acerca de su historia te puede ayudar a "ponerte en contacto" con la pista si esta es muy vieja y muy grande
      Resultado de imagen para que se siente montar karts

miércoles, 4 de mayo de 2016

Bigrafia Lewis Hamilton

Lewis Hamilton

(Lewis Carl Hamilton; Tewin, 1985) Piloto británico de Fórmula 1, campeón del mundo en 2008. En el último Gran Premio de 2008, en el circuito brasileño de Interlagos, y en un tramo final muy disputado, logró su primer título mundial, convirtiéndose a sus 23 años en el campeón más joven de la historia de la especialidad. Se desquitaba así de la decepción de la temporada anterior, cuando, pese a partir como gran favorito, acabó perdiendo el título también en la última jornada.


Hijo de Anthony Hamilton, un emigrante caribeño de la isla de Granada, y de Carmen Lockhart, de nacionalidad británica, su progenitor le puso su segundo nombre (Carl) como homenaje a su gran ídolo, el atleta Carl Lewis. A los doce años se trasladó a Stevenage (Hertfordshire), donde se había asentado su padre con su segunda esposa, Linda, con la que se había casado cuando Lewis tenía sólo dos años. Allí concebiría Linda a Nicholas, aquejado de parálisis cerebral, al que Lewis dedicaría todo su afecto y procuraría que no se perdiera en vivo ninguna de sus competiciones.
Su padre había emigrado tratando de conseguir un futuro mejor para su familia y tuvo que trabajar duro. Empleado en los ferrocarriles públicos, trabajaba más de 12 horas diarias y por la noche, además, frecuentaba escuelas nocturnas para instruirse en diversas materias. A la larga la suerte le sonreiría, aunque nada podría hacerle olvidar la imagen de Lewis empujando la silla de ruedas de su segundo hijo en elpaddock. Lewis estudió primaria en la John Henry Newman School, donde aquel niño hiperactivo era víctima habitual de insultos racistas. No se amedrentó y pronto se ganó el respeto de sus compañeros al convertirse en un consumado karateka. Su padre, para apaciguar su temperamento, había ahorrado para comprarle un kart de primera mano. Y, de inmediato, mostró una gran destreza.
Fueron tiempos difíciles, sin embargo. El padre, debido al color de su piel, no encontraba a nadie que quisiera patrocinar a su hijo para que éste pudiera demostrar sus capacidades. Se hartó de recorrer los circuitos sin éxito. Por fin se decidió a inscribirlo como particular en el Campeonato Británico de Karts de 1995. Lewis ganó y su padre se vio obligado a pedir un traje prestado para acudir a la gala de la entrega de premios Autosport, donde recogió el trofeo y le guiñó el ojo el todopoderoso Ron Dennis, el patrón de McLaren-Mercedes.



karts

Un kart es un vehículo terrestre monoplaza o multiplaza, sin suspensiones y con o sin elementos de carrocería, con cuatro ruedas no alineadas que están en contacto con el suelo, las dos ruedas delanteras ejerciendo el control de dirección. Puede funcionar tanto a pedales como con motor. Sus partes principales son el chasis (comprendida la carrocería), los neumáticos y, en su caso, el motor1
Un go-kart es un kart a motor sin techo o cockpit, en el que las dos ruedas traseras están conectadas por un eje de una pieza que transmiten la potencia de un motor.
El karting es el deporte practicado con karts.